El curso de iluminación cambió por completo mi forma de trabajar. Las clases son eminentemente prácticas y el nivel de exigencia te hace crecer como profesional desde el primer día.
Aprender a usar la cámara en modo manual parecía un mundo, pero la metodología pedagógica es tan clara y estructurada que logré dominar la técnica en pocas semanas.
Las instalaciones en el centro de Madrid son inmejorables. Tener acceso a equipo de estudio profesional durante la formación marca una diferencia abismal en el aprendizaje.
El módulo de edición y retoque me ha dado las claves para conseguir un acabado verdaderamente editorial en mis fotografías. Altamente recomendable.